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viernes, 3 de enero de 2014

LUMBAGO. Tratamiento natural.

     
   La lumbalgia o lumbago es un síndrome músculo-esquelético, caracterizado por un dolor focalizado en la espalda baja (zona lumbar). Se produce por la distensión de los músculos lumbares.

Síntomas del lumbago:
*Dolor en la región lumbar, que en ocasiones irradia hacia las nalgas, la parte posterior de los muslos y la ingle. El dolor empeora con el movimiento.
*Limitación en la movilidad de la columna, especialmente al inclinarse hacia adelante o hacia atrás.
*Contracturas de los músculos que rodean la columna, provocando rigidez de espalda.
*Cuando existe dolor y contractura, la espalda puede inclinarse hacia un lado, provocando un cambio de postura.

*El dolor a veces se acompaña de una sensación de hormigueo o pérdida de sensibilidad en la región lumbar, en las nalgas o en las piernas.
Causas del lumbago:
*Realizar esfuerzos en una mala posición: trabajar en mala postura (planchar, levantar muchos pesos, determinados trabajos del campo, etc…) y de forma continua pueden causarnos un lumbago.
*Un tirón muscular: a veces un movimiento brusco puede provocar un tirón. Es muy habitual cuando hacemos ejercicio físico sin previo calentamiento.
*Golpe de frío: cuando pasamos mucho frío (especialmente en la espalda).
*Gases intestinales y estreñimiento: es curioso como mucha gente con el abdomen hinchado por gases o estreñimiento crónico sufren de lumbago. La debilidad de los músculos abdominales es la causante.
*Tensión muscular por estrés: la falta de relajación contrae la musculatura de la espalda y acaba debilitando la zona.

*Problemas “mecánicos” que debilitan la zona como la osteoatritis y la hernia discal.
*Ir mal calzado: (como los tacones excesivamente altos) puede provocar que adoptemos una posición que cree una tensión continua en las lumbares.
Prevención:
La mejor prevención es evitar los movimientos bruscos, adoptar buenas posturas, calentar antes de hacer ejercicio y evitar el sobrepeso.
Técnica para levantar peso:
1-Doblar las rodillas para que la fuerza se haga con éstas, nunca con la espalda. La espalda debe mantenerse recta.
2-El objeto levantado debe colocarse cerca del cuerpo.

Técnica para sentarse correctamente: 
La postura correcta para sentarse debe ser con la columna totalmente erguida y preferiblemente apoyando la espalda en un respaldo.


 Tratamiento natural
1.-Infusión de tomillo, orégano y cola de caballo. Útil por su efecto antiinflamatorio.
Ingredientes:
Una pizca de orégano.
Una pizca de cola de caballo.
Una pizca de tomillo.
Medio litro de agua.
Preparación:
Hervir las plantas a fuego lento durante cinco minutos. Dejar reposar diez minutos. Colar y guardar.
Forma de tomarla:Tomar tres tacitas templadas al día, antes de las comidas.

2.-Emplasto de arcilla y col.
Ingredientes:
3 cucharadas de vinagre de manzana.½ kg. De polvo de arcilla.
1 litro de agua mineral.
3 hojas de col.
Preparación:
Poner el polvo de arcilla seca en un bol. Mezclarla con agua hasta hacer una pasta. Añadir el vinagre de manzana y dejar reposar.
Forma de aplicarlo:
Cubrir la zona dolorida con una capa de arcilla (de 2 ó 3 milímetros). Taparla con hojas de col y sujetar con un paño. Mantenerlo durante doce horas.

3.-Reflexioterapia

Podemos aplicar un suave masaje en el borde interno de la planta del pie (la zona más cóncava) ya que esta zona del pie representa la zona lumbar.

4.-Masaje lumbar de descarga
Es aconsejable  que el masaje se reciba por un profesional.


5.-Flores de bach

*Olivo. Es útil para las enfermedades por sobreesfuerzo con agotamiento.
*Olmo. Es útil para enfermedades cuya causa es el profundo estrés y es un remedio útil para enfermedades agudas.

Aspecto psicológico

El dolor indica culpa.
La zona lumbar:
*L1 Ansia de amor y necesidad de soledad. Inseguridad.
*L2 Estancamiento en el dolor de la infancia. No se ve ninguna salida.
*L3 Maltrato sexual.
*L4 Rechazo de la sexualidad. Inseguridad económica. Miedo a la profesión.
*L5 Inseguridad. Dificultad para comunicarse. Incapacidad de aceptar el placer.




EL ORIGEN METAFÍSICO DE LAS ENFERMEDADES


La enfermedad es el camino que nos lleva hacia la curación.

Nuestro cuerpo es un universo que funciona con la misma perfección, precisión e inteligencia que el cosmos.
El 99,999% del átomo es vacío, por lo que nuestro cuerpo está proporcionalmente tan vacío como el espacio intergaláctico. Aunque nuestros sentidos, nos digan lo contrario.


Somos vacío y energía vibrando armónicamente. Energía es información inteligente, es vibración y por tanto es, sonido. Nuestro cuerpo también es como un delicado instrumento musical que puede desafinarse, cualquier perturbación en él lo puede afectar.
Muchísimas veces la enfermedad es el resultado de nuestra forma de pensar y de sentir, y sobre todo de nuestra actitud frente a los sucesos y circunstancias de nuestra vida que modifican nuestra energía. Porque muchas veces no es lo que nos pasa en la vida, sino como nosotros reaccionamos frente a los acontecimientos.


Nuestra forma de ver la vida, es lo que determina como nos va en la vida. Síntomas y enfermedades, manifestaciones físicas de conflictos psicológicos y emocionales. No son otra cosa que la punta del iceberg. Lo que se ve a simple vista, es una pequeñísima parte. La verdad permanece oculta en nuestro subconsciente.


El que busca verdaderamente una solución a su enfermedad tiene que ir hacia su interior para poder sanar. Sobre todo si padece una enfermedad incurable, porque enfermedad incurable en realidad quiere decir curable desde el interior, desde nuestra conciencia.
Cuando una persona sufre un desequilibrio en su interior más profundo a nivel psicológico o mental, se manifestará en su cuerpo como un síntoma o una enfermedad física o psíquica. Un síntoma o una enfermedad es un toque de atención, nos están avisando de que prestemos atención, porque algo erróneo está pasando.

Es un mensaje del alma, un aviso del universo, es hora de hacer un cambio en nuestra vida.
 Muchas veces es cuestión de cambiar nuestra forma de pensar, de sentir y de ver la realidad. Ya que nuestra forma de ver la realidad, determina nuestra realidad.
  ¿Con que ojos sueles mirar la realidad? El síntoma o la enfermedad son procesos físicos visibles de un proceso nuestro psicológico invisible. El síntoma no es un monstruo al que debamos eliminar, es sólo un sistema de alarma que se ha puesto en funcionamiento, es una lucecita roja que se ha encendido, avisándonos de que algo en nuestro interior no anda del todo bien.
       De la misma forma que tampoco hay que eliminar la fiebre, sólo controlarla, que no sobrepase los 40º. La fiebre en realidad nos cura, hace que el metabolismo de todo nuestro cuerpo se intensifique de tal forma que quema todas las toxinas, virus, bacterias o todo tipo de desechos metabólicos que ensucian nuestro medio interno. La fiebre en realidad, no sólo está acelerando el proceso de curación, sino que nos está sanando.
     Para curarnos lo que hay que hacer es investigar en nuestro interior más profundo y buscar la causa de la enfermedad. Hay que apartar la mirada del síntoma o de la enfermedad y buscar más allá. Ir al origen, ir a la raíz del problema.

        La enfermedad sólo tiene un fin, ayudarnos a reparar nuestras faltas, errores o carencias. La enfermedad en realidad es el camino hacia la curación. De hecho saca al exterior lo que estaba escondido y oculto. Si hacemos examen de conciencia, finalmente descubriremos la parte positiva que nos aporta la enfermedad. Si realmente queremos curarnos, deberemos sincerarnos con nosotros mismos y llevar estas faltas o carencias a nuestra conciencia, reconocerlas como tal. Muchas veces el problema no es tener faltas, defectos o carencias, sino no darse cuenta de ellos. Reconociéndolos, tenemos hecho la mitad del camino.
        Todo el mundo ve los defectos de los demás, pero ¡que difícil es ver nuestros propios defectos! Muchas veces las personas con las que interactuamos, son espejos de nosotros mismos. Aunque nosotros nos veamos muy diferentes a ellas, en el fondo no lo somos. La sinceridad para con uno mismo es una de las más difíciles peticiones que nos podemos hacer.

El síntoma y la enfermedad ponen en evidencia cuestiones reprimidas y mantenidas ocultas, y por tanto nos hacen sinceros.
El ser humano tiene que aprender a comprender lo que la enfermedad viene a decirle. Cada trastorno, molestia o síntoma que ocurre en nuestra vida significa que hay una necesidad no cubierta. Debemos descubrir cuales son esas necesidades. Y descubrir las pautas mentales causantes, la mayoría de las veces suelen ser rabia, crítica, auto-crítica, resentimiento, culpa, problemas afectivos, agresividad sin canalizar, problemas sexuales y todo tipo de pensamientos y emociones negativas.


Las personas con enfermedades cardíacas suelen ser personas que algo las ha obligado a cerrarse a la intimidad y al amor. Han endurecido su corazón. Y sólo se rompe un corazón duro. Estas personas que no escuchan a su corazón, que sólo se dejan llevar por la razón y la mente, acaban padeciendo alguna enfermedad del corazón. Finalmente el corazón toma el mando, y acaban a la fuerza prestando atención a su corazón.
Los enfermos de cáncer suelen ser personas que mantienen algún tipo de resentimiento de larga duración, o problemas emocionales pendientes con el pasado, que los hacen sentirse profundamente heridos

.La anemia está relacionada con una falta de alegría ante el proceso de la vida misma y con un sentimiento de no valer.

Las personas con hipoglucemia perciben la vida como una carga y se sienten abrumadas por esa pesada carga.
Hay una forma correcta de comer, basada en la adecuada proporción de hidratos carbono, proteínas y grasas que si la ponemos en práctica nos ayudará a solucionar este problema.

Las personas con diabetes (hiper-glucemia) tienen un afán no reconocido de realización amorosa y no son capaces de aceptar y abrirse al amor. El amor y lo dulce tienen una estrecha relación. El niño disfruta con el dulce, está en un periodo de su vida, en que necesita mucho amor. Y un adulto con carencias afectivas tenderá a darse un gusto con un dulce o con la comida en general, intentando compensar esa carencia.
Las personas con reumatismo tienen un sentimiento de víctima, una carencia afectiva y una amargura crónica.
Las personas con enfermedades artríticas suelen ser muy críticas con ellas mismas y con los demás, tienen una tendencia obsesiva a fijarse en lo negativo de la vida y de las personas. Y eso no hace sino que empeorar su mal. No se sienten amadas.
Las personas con colon irritable, suelen tener miedo a relajarse, y sienten inseguridad.
La crisis persistente de tos, en realidad es un deseo de ladrar al mundo, deseos que ser escuchado y tenido en cuenta.
Las personas con vértigo, tienen una obstinada negativa a mirar, porque lo que ven no les agrada. Sus pensamientos están dispersos, van y vienen.
Las personas con problemas de tiroides, sienten que no pueden nunca hacer lo que desean, además de un sentimiento de humillación.
Hipotiroidismo, desesperanza, bloqueo, la persona renuncia a todo intento.
Hipertiroidismo, rabia por ser dejado de lado. 
Problemas en la piel, sentimientos de miedo, angustia, sensación de amenaza, problemas nerviosos. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, es una gran superficie de proyección donde se muestran procesos psico-somáticos.
Erupción cutánea, problemas de contacto, roce y relación. Stress nervioso, miedo.
Acné juvenil, es la atracción y el miedo al instinto recién despertado de la sexualidad. No aceptación de uno mismo.
Psoriasis, la piel se vuelve como una coraza, uno se defiende protegiéndose. Detrás de toda defensa hay miedo a ser heridos. Cuanto más robusta la coraza, más sensibilidad y más miedos escondidos.
Prurito, irritación, ardor por temas de sexualidad y agresividad.
La conjuntivitis está muy relacionada con actitudes de enfado y frustración con lo que se ve en la vida.
El orzuelo, los niños y las personas con esta inflamación del párpado suelen ver la vida con ojos airados. Hay algo que les produce enfado.
Cataratas, lo que se ve, no produce alegría y no gusta, por tanto se cubre con una tenue cortina para mitigarlo.
Migrañas, las pueden producir muchos factores, desde un estreñimiento, tensión nerviosa, stress, ayuno, intolerancias y alergias ante un alimento, insatisfacción sexual (falta orgasmos), resistencia ante el fluir de la vida, auto-critica, invalidación de uno mismo, miedo.

Problemas en la garganta, laringitis, afonía, furia que impide hablar, impulso tremendo a hablar e incapacidad y miedo de hacerlo.
Nudo en la garganta, miedo, desconfianza. 
Amigdalitis, miedo, rabia, emociones y creatividad reprimidas, la persona no puede ser ella misma.
Vegetaciones, conflictos familiares. Niño que se siente un estorbo.

Enfermedades pulmonares. Mediante la respiración todos estamos en contacto, respirando el mismo aire. Por muy deseosos que estemos de encerrarnos en nosotros mismos, la respiración nos obliga a mantener la unión con los demás. Los pulmones representan la capacidad de comprender e inspirar la vida. Son el contacto, la relación y la comunicación con el entorno. Aflicción, depresión, miedo de inspirar la vida. Sensación de no ser digno de vivir plenamente, problemas de contacto y libertad.
Asma, problemas de contacto, roce y relación. Miedo.
Pulmonía, Neumonía, heridas emocionales sin cicatrizar, no se permite su curación. Cansancio de la vida. Enfado.
Bronquitis, ambiente familiar conflictivo, peleas, gritos. Falta de comunicación, silencio.
Dolores, en general. Sentimiento escondido de culpa. La culpa busca castigo y el dolor es el castigo. Resistencia a lo que es. La resistencia crea más dolor. Algo necesita un cambio.
Meteorismo, dolor por acumulación de gases. Aferramiento de ideas y posturas. Temor. Ideas no digeridas.
Aerofagia, angustia, indigestión, esforzarse en aspirar la vida.
Enfermedades sanguíneas, las personas con este tipo de problema suelen padecer o haber padecido de problemas y conflictos familiares graves.
 
Las personas con sobrepeso suelen tener sentimientos de miedo y se suelen sentir desprotegidas, en muchos casos suelen ser personas con carencias afectivas e insatisfacción sexual. La comida se convierte en un paliativo de su insatisfacción, del tipo que sea. El sobrepeso también lo favorece la soledad, el aburrimiento, la tristeza, el rechazo, un sentimiento de fracaso, la sensación de impotencia, y las ideas negativas. La única dieta efectiva, es la abstención de pensamientos negativos. Muchas veces engordan más los remordimientos por el alimento que te estás comiendo, que el alimento en sí. Porque si tu crees que te engorda, ten seguro que lo hará. Creer es crear.
Periodontitis (piorrea). Cólera ante la incapacidad de tomar decisiones.
Anorexia nerviosa, mujeres que no quieren ser mujer, repudio a la feminidad y a la sexualidad. Miedo al sexo, a la proximidad y al calor. Egocentrismo encubierto, ansían atención y la consiguen por medio de la enfermedad. Tienen que hacer consciente su deseo de amor, sexo y egocentrismo.

Depresión, sentimiento de desesperanza. La agresividad no expresada o canalizada, se re-dirige hacia dentro, temor tanto a la vida como a la muerte. La agresividad hacia uno mismo, alcanza su máximo en el suicidio. Sentimiento de culpabilidad, baja auto-estima, ideas y pensamientos negativos recurrentes.
Ansiedad, la otra cara de la depresión.
 Depresión y ansiedad, distintas manifestaciones de la misma enfermedad. Pensamientos y creencias negativas. Se tiende a proyectar la mente en el futuro, lo que no nos permite vivir el presente. La preocupación y el sufrimiento psicológico, es un camino directo a la enfermedad. La fiebre de la prisa, aumenta la ansiedad.
Insomnio, Miedo, culpa, pensamientos negativos. Desconfianza en el proceso y fluir de la vida. Angustia, miedo de la vida, falta de confianza en el proceso de la vida. Resistencias, falta de fluidez. Pensamientos negativos. Apatía, negativa y resistencia a sentir, porque no agrada lo que se ve y se siente. Miedo.
Esclerosis múltiple, rigidez mental, dureza de corazón contra sí mismos y contra el mundo, miedo, inflexibilidad. No aceptar otra forma de ver las cosas. Su mismo nombre ya lo indica, múltiples endurecimientos. Al ser incapaces de imponerse, su frustración la interiorizan re-dirigiéndola contra sí mismos.

Problemas de espalda, se suele sentir una falta de apoyo en la vida. Suelen ser personas que se sobrecargan de trabajo y presión, más de la que pueden aguantar. Y sienten este exceso de tensión en forma de dolor de espalda. Cargar demasiada responsabilidad sobre nuestras espaldas revela un afán oculto de grandeza o quizás un complejo de inferioridad.
En la parte superior es un sentimiento de falta de apoyo emocional. Sensación de no ser amado.
En la parte media, sensación de llevar una pesada carga, atascamiento en el pasado.
Las personas con dolores en la parte baja de la espalda suelen padecer constantes problemas económicos en su vida, o al menos esa es la percepción que ellos tienen. Sienten una falta de apoyo económico.
Ciática, temor al futuro y a carecer de bienes materiales, inseguridad ante el porvenir. Rencor, agresividad reprimida, rechazo a algo o a alguna persona.

Tortículis, falta de flexibilidad en nuestras opiniones y forma de ver la vida, rigidez de pensamiento. Terquedad.

Problemas de estómago, Incapacidad de digerir, asimilar lo nuevo en nuestra vida. Temor a lo nuevo. Falta de aceptación.
Indigestión, miedo visceral, terror, angustia. Quejarse por todo.
Estreñimiento. Temor a soltar. Sentimiento de falta y carencia. Negativa a abandonar viejas ideas. Tacañería. Mezquindad.
Hemorroides, rabia por el pasado, temor a soltarse, sensación de carga.

Fibromas, quistes. Resentimiento, rencor contra la pareja afectiva.
Sentimiento de “me han lastimado y herido injustamente”.
Fibrosis quística, convicción de que la vida no va a ir bien, sentimiento de víctima.

Problemas en las articulaciones, representan cambios en la orientación de la vida, y la dificultad con que se llevan a cabo. Resistencia al cambio. Los cambios producen miedo.

Los riñones son la sede de la convivencia y de la comunicación con el prójimo. Los dolores y afecciones de los riñones se presentan cuando hay problemas de convivencia, problemas de relación con nuestros semejantes.
Vejiga de la orina, ante determinadas situaciones que nos producen tensión psicológica, experimentamos una necesidad de vaciar la vejiga. La tensión que se experimenta a nivel mental, acaba manifestándose en el plano físico, a través de la vejiga.

Hepatitis y problemas de hígado, es la sede de la rabia, ira, indignación y agresividad reprimida. Miedo y resistencia al cambio.
Cálculos biliares, amargura, juicios condenatorios, agresividad reprimida y petrificada.

Ictericia, prejuicios internos y externos, la forma de pensar y la razón están desequilibradas.

Herpes labial, enfado, disgusto y temor de expresarlo.
Herpes genital, culpa sexual, remordimientos.

Problemas de menstruación, rechazo de la feminidad, culpa, temor. Relacionar genitales con algo sucio y pecaminoso.
Menstruaciones abundantes, se deben a que la mujer está sometida a un estrés emocional excesivo, combinado con la creencia de que no tiene ningún poder de elección en su vida y de que sus opciones están controladas por otros.
Problemas de la menopausia, miedo a envejecer, miedo a dejar de ser deseable, sensación de cualquier tiempo pasado fue mejor. Amargura por las oportunidades perdidas. Rechazo de una misma.

Rechinar de dientes al dormir, agresividad no manifestada, muchas veces inconsciente. Agresividad impotente, en estado latente.

Hipertensión. Personas que tienen un conflicto, pero que no lo afrontan. Viejo problema emocional no resuelto. Indicio de agresividad reprimida. Rehuyen los conflictos.

Hipotensión, ante un conflicto se evaden. Les falta ánimo y valor. Rehuyen los conflictos. Derrotismo.
Cuando padecemos algún tipo de gripe, catarro, resfriado, suele ocurrir que alguna situación de nuestra vida, nos ha hinchado las narices (metafóricamente) y nos está produciendo enfado (conflicto mental) y esa rabia se acaba manifestando en nuestro cuerpo. El conflicto mental al igual que un disgusto provoca el debilitamiento del sistema inmunológico y por tanto mayores posibilidades de enfermar.

Infección, enfado, irritación, rabia, fastidio.

Inflamación, ira, rabia, pensamientos inflamados. Miedo.
Mononucleosis, enfado y rabia por no recibir amor y aprecio.
Adicciones, esconden algo.
Toda adicción evita el contacto con la emoción. Puede ser un sentimiento de vacío existencial, falta de amor, sentirse solo, desconexión 
con nuestro ser superior. Nuestra realidad nos hace sufrir y la adicción enmascara nuestro sufrimiento, de forma temporal para luego recrudecerlo.

Heridas, enfado con uno mismo, conflicto mental. Culpabilidad.

Sida. Amor y sexo deben ir juntos, tienen que estar en equilibrio, sino no es posible alcanzar la unidad. Disociación entre amor y sexualidad. El amor no vivido, pasa al subconsciente, y a la larga se manifiesta en el cuerpo en forma de destrucción de las defensas del organismo. Amor es apertura, vulnerabilidad, entrega, unión. Amor no vivido en el plano espiritual, se vive en el plano físico, con una aniquilación de las defensas físicas.

Alzheimer, Negarse a enfrentar la vida. Desesperanza, desamparo.

Accidentes, incapacidad de hacerse valer, rebelión contra la autoridad. Problemas no resueltos. Son aprendizajes forzosos. Los accidentes a pesar de venir de fuera, están íntimamente ligados con nuestro interior. Por la ley de resonancia no podemos entrar en contacto con algo con lo que no tengamos nada que ver. La propensión al accidente existe para un determinado tipo de personas. Es una parada en nuestra vida, que debemos investigar. De esta nueva situación deberá surgir algo nuevo, una nueva orientación.


      Nosotros somos responsables en un porcentaje muy alto de nuestra salud y de nuestra enfermedad. Pero esto no se tiene que percibir de forma negativa, sino todo lo contrario, hay oculto un mensaje positivo. De la misma forma que tenemos el poder de crearnos una enfermedad, tenemos el poder de curarnos esa enfermedad. Nuestra mente es tremendamente poderosa, nos puede hundir y enfermar pero al mismo tiempo nos puede salvar y curar. Sólo de nosotros depende.
  

     Dentro nuestro, en nuestro interior más profundo, existe un lugar desde el cual todas las cosas son posibles. Los terapeutas están para ayudar pero quien realmente se cura es el paciente, el propio enfermo, y se cura cuando decide curarse. Cuando decide ir hacia su interior y preguntarse que está haciendo mal, o quizás deberíamos decir que está pensando mal y por tanto sintiendo mal. Es responsabilidad de cada uno de nosotros, el buscar, indagar, cuestionar, perseverar hasta poder encontrar el mensaje, la enseñanza valiosa que se oculta en cada situación, suceso, vivencia, circunstancia, síntoma y enfermedad.

    Cada vez que veamos un defecto en otra persona, deberíamos hacernos un examen de conciencia, y cuando seamos capaces de ver nuestros propios defectos, sentiremos más comprensión ante los defectos de los demás. 
      Otra pràctica de crecimiento interior es centrarnos en encontrar virtudes en el prójimo, en lugar de enfocarnos en sus defectos. Si verdaderamente lo intentamos de corazón, las descubriremos. Ya que todos absolutamente todos, somos un compendio de defectos y virtudes. Es sólo cuestión de cambiar nuestro enfoque, en vez de mirar lo negativo, mirar lo positivo. La cara siempre mirando a la luz, y de espaldas a la oscuridad. En la vida no todo es blanco o negro, hay una gama infinita de grises.


      Necesitamos cuidar bien nuestro pensar y sentir. Hay que tener una actitud mental positiva ante nosotros mismos, hacia los demás y hacia la vida en general. Y sentirnos conectados espiritualmente. Si realmente queremos una vida dichosa, deberemos tener pensamientos dichosos, lo cuales crearán emociones dichosas. Tenemos que aprender a observar a las personas y a los hechos sin que nuestro ego automáticamente cree un juicio de aprobación y conformidad o bien de condena o repulsa. A todos nos resulta tremendamente doloroso asumir nuestra responsabilidad total en nuestra vida, nuestras circunstancias y situación de vida. Y siempre tendemos a evadirnos de esa responsabilidad y buscar la culpa en el exterior.


     Sentirnos conectados espiritualmente, es saber que algo muy superior a nosotros guía nuestros pasos. Que nada es casual, que todo tiene un por qué. El azar y la casualidad no existen. Todo lo que nos pasa, todo lo que acontece en nuestra vida es por algo, tiene una razón de ser. Lo único permanente, que perdura más allá de la tumba, es la conciencia. Porque nuestro cuerpo desaparecerá, al igual que nuestros pensamientos, emociones, sentimientos, nuestra mente, nuestra personalidad, nuestro ego. Sin embargo dentro nuestro, en nuestro interior más profundo, está nuestra esencia real, la que es eterna, inmutable, permanente, la que no puede ser destruída jamás.
       Cuando nuestro cuerpo, mente, emociones y acciones estén en armonía será cuando estemos en sintonía, en un óptimo estado vibracional y por tanto se manifestará una salud plena. 


             Todos nuestros problemas no son sino que oportunidades para crecer interiormente, la mayoría de ellos proceden de las vibraciones que hemos estado emitiendo en el pasado. ¿Quieres cambiar tu futuro? el único camino posible es trabajando desde el presente, aquí y ahora. Si cambias tu presente, cambiarás tu futuro. El mayor negocio que existe es el negocio de la enfermedad. No dejes tu salud en manos de otros, responsabilízate tu mismo. Recordemos que la única forma de curar una enfermedad incurable, es desde nuestro interior más profundo.

         Para sanar es esencial ver y reconocer la verdad acerca de nosotros mismos, acerca de nuestra participación en la creación de nuestra vida y acerca de cómo nos relacionamos con los demás.

Enfermedad incurable, quiere decir curable desde el interior.


Fuente: John Demartin a través de http://angelesamor.org/metafisica/origen-metafisico-enfermedades.html

miércoles, 1 de enero de 2014

HUNZAS, EL PUEBLO DE LA LARGA JUVENTUD

     
         Qué mejor que comenzar el año con una visión optimista de la vida a través de las costumbres de un pueblo como los Hunzas , que les permite vivir muchos años y mantenerse jóvenes durante mucho tiempo. Algo así como la mítica  Shangri-la de la novela “Horizontes perdidos” que escribió James Hilton en 1933, más conocida por la versión  que  Frank Capra llevó al cine en 1937.
        ¿Quién no ha soñado alguna con la existencia de un paraíso perdido en algún lugar del planeta?
        Parece ser que a veces las utopías no son tan difíciles de alcanzar.

        Los hunza viven en pequeñas casas de piedras sin ventanas con un solo orificio para salida de humo. Gastan parcamente la poca leña que tienen para hacer únicamente la comida  y hasta se bañan con agua fría. No calientan las viviendas durante los fríos inviernos que duran tres meses. Los restantes nueve meses viven al aire libre respirando día y noche el aire fresco. Y a pesar de todo esto, los hunza no se enferman, son gente sana y resistente. .Las mujeres hunza a sus 40-50 años lucen como jóvenes. Son capaces de dar a luz a la edad de 65 años y los hombres a sus 90 y más años son activos físicamente y trabajan en el   campo. 

      Allá no hay hospitales por falta de enfermos y los hunza son el único pueblo en la Tierra que no tienen enfermedades malignas y hasta los ancianos de vejez avanzada no tienen demencia senil. No tienen cárceles por ausencia de crímenes.
       Para hacernos una idea más completa de como vive este pueblo  de la larga juventud publicamos a continuación el artículo del  periodista, escritor y nutricionista Miguel Leopoldo Alvarado del INSTITUTO BIOGENESIS DE NUTRICION ORTOMOLECULAR :
“Al norte de la India, formando parte geográfica del Pakistán, en las estribaciones de los montes Himalaya, en una especie de esquina donde convergen los límites del Antiguo Afganistán, la antigua Unión Soviética y China, se encuentra el legendario país Hunza. Su topografía es imponente y difícil: escarpadas montañas cubiertas de nieve aun en el verano; desfiladeros en medio de precipicios de miles de metros; torrentes alimentados por los glaciares más grandes del mundo, después de los de las zonas polares. En medio de aquel paisaje imponente e inhóspito vive un pueblo de poco más de treinta mil ciudadanos libres, saludables, alegres, amistosos y longevos.

       Allí han estado, prácticamente aislados del mundo, durante más de dos mil años. Se afirma que los ejércitos de Alejandro el Grande perdidos en la montaña, encontraron refugio en el país Hunda; se casaron con mujeres del lugar y forjaron una nueva raza. Los hunza son de piel más clara que la de todos sus vecinos.
      El médico inglés Sir Robert McCarrison, ex director del Consejo de Nutrición de la India (cuando ese país era aún una colonia británica), fue el primero en hacer un estudio serio del país Hunza. Después de tres años de vivir entre ese pueblo, dijo que no pudo observar un solo caso de cáncer, de ulcera gástrica, de apendicitis y de otras enfermedades características del mundo occidental. Las epidemias que asolaban a los países vecinos no afectaban a la gente del valle Hunza, lo cual no se debía a cuestión del clima, porque en los países cercanos de clima similar, abundaban las enfermedades. Tampoco se debía a la raza o a la herencia genética porque los hunzas que emigraban a otros lugares y cambiaban su alimentación adquirían después de un tiempo las mismas enfermedades occidentales. 
      McCarrison se trasladó a vivir durante 10 años al valle hunza, para estudiar e investigar directamente y de primera mano, la razón de su extraordinaria salud física y mental. Con sus investigaciones dedujo que entre la verdadera salud humana y lo que en el mundo moderno consideramos como salud, existe una gran diferencia, con múltiples estados intermedios. Dice la doctora Kousmine y agrega: “si la salud de los hunzas representa la norma para el género humano, lo que llamamos de esa manera, no corresponde a la salud verdadera. Lo que consideramos usualmente como salud, es solo un promedio de quienes no se consideran enfermos, un dato estadístico, o un estado variable en constante descenso en la actualidad. 



     Tras un estudio exhaustivo de todos los factores y variables capaces de influir en el estado de salud de los hunzas tales como raza y herencia genética, higiene, alimentación, actividad física, y diversos factores medioambientales, McCarrison concluyó que el elemento causal, decisivo y fundamental de la extraordinaria salud, vitalidad y longevidad de los hunzas, es su alimentación, determinando que este es el factor clave, incluyendo desde la forma de cultivar sus tierras con abonos exclusivamente orgánicos, sin usar jamás productos químicos que podrían producir una más abundante cosecha, a costa de disminuir la calidad nutritiva de los productos alimenticios. (McCarrison, Nutrition and National Health).

El general Bruce, quien escaló el Monte Everest, dijo de los hunzas: “Son incomparables por su resistencia y habilidad para escalar montañas y constituyen compañeros joviales y perfectamente leales”.
Sir Aurel Stein, McCarrison, R. C. F. Shoemberg y John Clark (este último en su obra Hunza, el reino perdido en los Himalayas), concuerdan en los siguientes datos: 
1) El pueblo Hunza conserva una salud perfecta hasta mas allá de los cien años;
 2) No se considera una rareza el que el hombre engendre a los noventa años de edad; 
3) Las mujeres de setenta años de edad tienen por lo general la apariencia de una europea de cuarenta;
 4) No existen obesos; 
5) El promedio de vida es de 120 años; 
6) Hasta pocos días antes de morir las personas conservan todas sus facultades físicas y mentales;
7) Personas de más de setenta años recorren hasta cien kilómetros, subiendo y bajando montanas, solo con breves intervalos de descanso, en una sola jornada, y al otro día están en su trabajo sin señales de agotamiento;
 8) No hay vehículos. Toda la carga se transporta hombros a cuesta; 
9) Las mujeres hacen casi tanto ejercicio como los hombres y recorren veinte kilómetros subiendo precipicios y no se considera extraordinario para una abuela tener noventa años.
         La alimentación de los hunzas está constituida por granos enteros, toda clase de hortalizas, en especial la lechuga, frutas secas molidas con trigo entero (la fruta más abundante es el albaricoque y lo comen durante todo el año, deshidratándolo al sol para consumirlo en el invierno), leche de cabra, perfectamente agria, y queso sin salar. También comen papas asadas con cascara y nunca fritas. Jamás consumen azúcar ni pan blanco, ni otros derivados de la harina refinada como pastelería o dulcería, y tampoco conservas envasadas.
        El ejercicio no es ocasional entre ellos. Lo que un excursionista de otro país consideraría una hazaña, es realizado todos los días por ancianos, mujeres y niños. Para el simple hecho de atender las siembras en sus pequeñas parcelas diseminadas entre los montes escarpados, necesitan hacer largas caminas bajando y subiendo empinadas pendientes. No usan drogas ni vacunas de ninguna especie. El agua que beben es la acumulada en las montanas, con toda la pureza y ligereza del agua de lluvia, sin residuos de los minerales inorgánicos que endurecen las arterias. Comen carne solo cuando logran cazar algo. Bebe vino de frutas como único lico. Según el doctor Allen E. Bunic en su libro Hunza Land, solo el dos por ciento de la población adulta fuma y lo hace en pipas. 


        Pero el doctor McCarrison no atribuye la exuberante vitalidad de los hunza exclusivamente a su alimentación natural, con un mínimo de alimentos cocinados y un noventa por ciento de comida cruda. El ahonda más en el tema y sostiene que esa vitalidad comienza en la tierra misma, cultivada en terracerías y a base de abonos orgánicos más o menos en una proporción de tres cuartas partes de hojas y tallos, es decir, vegetales, y una cuarta parte de abono de otra clase. 
        Un método empleado en muchas regiones del mundo, con abonos a base de compota o abonos orgánicos. La terracería en forma de gradas o escaleras en las laderas de las montanas, hace que en cada una de ellas se sedimenten sustancias que son traídas de la parte superior de la loma donde están situadas: esta sedimentación trae no sólo materia orgánica, sino polvo de roca que la tierra suple a la planta en conjunción con los demás elementos y que luego la planta sintetiza a en forma orgánica en su propia sustancia y en sus productos, brindando un alimento superior en calidad.


            El mismo medico investigador señala que desde la primera infancia los niños reciben una nutrición natural, puesto que las madres le dan el pecho por tres años a los varones y durante dos a las mujeres.
          El efecto nutricional y psicológico de una larga lactancia ha sido comprobado en tal cantidad de estudios científicos, que no es del caso discutirlo ampliamente aquí, cuando existen docenas de libros al respecto; pero el resultado de esta larga lactancia no se reduce a una salud física más robusta, sino a un carácter más estable, debido a un sistema nervioso mejor nutrido por los insubstituibles elementos de la leche materna y por las impresiones psíquicas de amor, protección y seguridad que se graban en el niño cuando se desarrolla todo el mecanismo de la lactancia, en el que intervienen el arrullo, el abrazo, el acunamiento, el calor y el contacto directo entre el niño y la madres, que le otorga su pecho. 
        Negar su alimento natural al niño, con el pretexto de que las formulas “científicas” pueden substituirlo, es un crimen social. Las mujeres que hacen eso conservan mejor sus pechos pero dan al mundo seres que ni fisiológica ni emocionalmente podrían ser totalmente normales.

          El Dr. McCarrison, al volver de Inglaterra, hizo experimentos con grupos de ratas, alimentando a unas exactamente con los productos refinados o unilaterales en que se basa la dieta de diversos pueblos vecinos de los hunza. Los grupos así alimentados sufrieron los mismos síntomas de nerviosismo, ansiedad, falta de fuerza y energía, huesos débiles y mal formados, escaso tamaño, precaria dentadura de que adolecen los humanos cuya dieta se imitaba. 

       El grupo de ratas nutrido exactamente igual a los hunza, se desarrollo lentamente pero en forma consistente y prolongada, retrasándose loa terminación de su periodo de desarrollo; pelo lustroso, huesos fuertes, dentadura perfecta, que siempre es un síntoma de integridad biológica, tal como se observa en los hunza. Resistencia ante agentes infecciosos y cambios de temperatura.

     En una sola generación de alimentación natural, McCarrison obtuvo resultados de superación orgánica cuya lesión todavía el mundo no ha podido conocer o no ha querido aprovechar. A este respecto expresó McCarrison: “Yo pregunto a mis colegas: ¿Qué han hecho ustedes para estudiar estos sencillos factores de la salud y que han hecho para darlos a conocer como primera obligación de la humanidad?”. 

        J. I. Rodale, en su obra The Healthy Hunza, destaca la armonía que reina en el pequeño país: la amistad entre los ciudadanos: el bondadoso, digno y disciplinado trato de padres con hijos; la dulzura de sus mujeres y su absoluta lealtad a sus esposos. Las separaciones son prácticamente inexistentes, como reflejo moral de una verdadera normalidad nerviosa.

       Tenemos en los hunza un ejemplo de que no estamos enseñando simples teorías. La higiene biológica tiene el testimonio de los siglos, el testimonio de pueblos enteros que viven saludables gracias a una instintiva vida natural y el respaldo de comprobaciones científicas realizadas por hombres avanzados y honrados, interesados en divulgar la verdad en lugar de explotar la ignorancia."


BIBLIOGRAFÍA

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