La salvia, este arbusto aromático de la familia de las
labiadas (Salvia officinalis), es originaria del Mediterráneo, aunque es muy
conocida en todo el mundo por poseer
muchas propiedades beneficiosas para la salud. También es ampliamente conocida
por su versatilidad en la cocina, al ser utilizada desde muy antiguo para aromatizar
todo tipo de platos.
Su nombre en latín “salvare”, significa curar. Desde la
antigua Roma hasta nuestros días, esta planta sigue siendo muy utilizada para
curar enfermedades y procurar aliviar múltiples dolencias.
La salvia es la planta medicinal más cultivada en todo el
mundo, por sus poderosos usos medicinales, especialmente cuando se combina con otras
plantas para tratar ciertos problemas de salud.
Se podría decir, que la principal propiedad de esta planta
es la de actuar como digestiva, tónica estomacal, carminativa y aperitiva, por
lo que se utiliza para mejorar todo tipo de dolencias gástricas.
Esta capacidad digestiva de la salvia se ve potenciada si se
combina con plantas como la manzanilla, que destaca por su capacidad de
proteger y reparar la membrana gástrica; el boldo, con capacidad digestiva y
protectora hepática; el diente de león, que favorece la digestión y estimula
las funciones hepática y biliar; el poleo, conocido por sus propiedades
carminativas y antiespasmódicas; el anís, que favorece las digestiones y ayuda
a la eliminación de gases; y el hinojo, potente carminativo, beneficioso para
eliminar los gases que se acumulan tras las digestiones.
La función digestiva de la salvia también se potencia si se
combina con frutas y verduras que facilitan las funciones estomacales, como es
el caso de la piña, rica en la enzima bromelaína, favorecedora de la digestión;
o la papaya, que ayuda al proceso digestivo al contener la enzima papaína.
La salvia también es una planta útil a la hora de tratar
trastornos hormonales, sobre todo en la mujer, puesto que ayuda a normalizar
las funciones menstruales. En este sentido, también es adecuada en el periodo
de la menopausia por poseer una sustancia estrogénica, que ayuda a disminuir y
prevenir los síntomas propios de esta etapa, especialmente los tan molestos
sofocos.
En el periodo de la menopausia, el cuerpo de la mujer sufre
numerosos cambios que afectan prácticamente a todo su organismo, incluyendo la
parte psicológica. El aceite de onagra y borraja sería un buen complemento para
combinar con la salvia en este periodo de la mujer, porque es rico en el ácido
graso más importante de la serie omega 6, el gamma linoleico (Gla), cuya
función es la producción de sustancias similares a las hormonas, favoreciendo
el buen nivel hormonal y las funciones menstruales.
La salvia también se puede combinar con isoflavonas de soja,
para mejorar los síntomas de la menopausia. La soja es rica en isoflavonas, un
tipo de fitoestrógeno que imita a los estrógenos naturales del organismo,
paliando la bajada de estas hormonas producida al llegar el climaterio. De esta
forma, los síntomas de la menopausia provocados por la bajada de estrógenos se
ven disminuidos, puesto que los fitoestrógenos se comportan en el organismo de
forma similar a los estrógenos y así no acusa tanto su ausencia.
Esta planta aromática también es útil en el caso de
resfriados. Al ser antitérmica alivia los estados febriles, además de poder
utilizarse para hacer gargarismos y reducir el dolor de garganta. Durante el
resfriado, también se utiliza para disminuir la tos al aliviar los espasmos que
se desencadenan en las vías respiratorias.
En este caso podríamos combinar la salvia con propóleo, una
sustancia resinosa elaborada por las abejas para mantener limpia y desinfectada
la colmena. El propóleo actúa en el organismo como un antibiótico natural,
previniendo frente a hongos, virus y bacterias y ayudando a reducir su acción.
La equinácea también es un buen complemento para potenciar las funciones de la
salvia, por tratarse de una planta con acción antibiótica, aumentando las
defensas y protegiendo frente a numerosos tipos de infecciones.
El tomillo también colabora con la salvia en la reducción de
la fiebre, y con el propóleo y la
equinácea en la eliminación de infecciones provocadas por hongos, virus y
bacterias. Mientras que la vitamina C es buena compañera de la salvia para
mejorar los resfriados, porque ayuda a reducirlos y a mantener el organismo
prevenido frente a su aparición, al fortalecer el sistema inmunitario.
Otro uso de la salvia es como planta relajante, sobre todo
cuando se trata de los típicos nervios que se acumulan en la boca del estómago.
En este uso, la salvia se puede mezclar con plantas como la melisa, el azahar y
la valeriana, que favorecen el sueño, ayudan e reducir el nerviosismo y actúan
como sedantes del sistema nervioso central.
La tila y la pasiflora también combinan a la perfección con
la salvia, porque ayudan a combatir el estrés y el insomnio, por su capacidad
de calmar los nervios, a la vez que ejercen un efecto sedante y
antiespasmódico. Mientras que la amapola sería otro complemento ideal para
potenciar la acción relajante de la salvia, porque ayuda a calmar los nervios y
a relajar el organismo.
Uso externo
La salvia también tiene numerosos beneficios para la buena
salud de la piel, al poseer la capacidad de combatir infecciones dérmicas, como
llagas e infecciones micóticas, para lo que se puede aplicar mediante baños o
lociones, realizando una infusión de la propia planta. Por eso, esta hierba
medicinal también se usa como antiséptico bucal y para prevenir y tratar todo
tipo de infecciones de la boca.
El aceite esencial de salvia, siempre mezclado con un aceite
portador como, por ejemplo, el aceite de almendras dulces, también puede
utilizarse para reducir la sudoración. Además, esta misma mezcla se puede
utilizar después de la ducha o el baño nocturno para sentir sus efectos
relajantes. Efecto que también se percibe añadiendo una gotitas de aceite
esencial de salvia en el agua del baño o en el humificador.
La combinación de aceite esencial de lavanda y aceite de
almendras dulces también es adecuada para la eliminación de líquidos, por lo
que aquellas personas que sufran de retención de líquidos deberían aplicarse
esta mezcla mañana y noche, realizando un ligero masaje sobre las zonas más
afectadas.
Otros efectos del aceite esencial de esta planta aromática
es su capacidad de purificar el ambiente, ya que ayuda a eliminar los gérmenes
que circulan por el aire, si añadimos una gotitas en el humificador. Se puede
utilizar de forma habitual para ambientar el hogar y asegurarse de respirar
aire puro.
MODO DE EMPLEO
La infusión básica de la salvia se realiza dejando reposar
en 1 taza de agua hirviendo 3 cucharaditas de hojas por un período de diez
minutos.
Se puede beber tres veces al día ya sea tibia o caliente, esta sirve
para mejorar la digestión, disminuir los gases, tiene cualidades antisépticas y
es utilizada para disminuir la sudoración nocturna durante la menopausia. Esta
preparación también puede ser usada para detener la producción de leche al
final de la lactancia .
Como astringente : Por ser vulneraria, la alcoholatura del
aceite esencial de la salvia es buena para la cicatrización de llagas o
úlceras, también es utilizada por vía externa en enjuagues bucales, esto para
controlar la gingivitis o la faringitis.
A nivel digestivo : Gracias a su acción colerética, es
utilizada para reducir las flatulencias y aliviar los dolores causados por la
gastritis . Se utilizan las hojas en infusión a razón de 4 g por taza, y las
flores maceradas en vino, en decocción o extractos de su aceite esencial.
Para el lumbago : A 1 litro de agua hirviendo agregue un
puñado de raíces de romasa, un manojo de salvia y deje en el fuego algunos
minutos. Beba diariamente tres litros de este líquido para alejar los molestos
dolores causados por esta afección.
Se aconseja para utilizar como cataplasmas sobre quemaduras,
heridas, llagas, úlceras y otros edemas, puesto que posee cualidades
antisépticas y astringentes. También está indicada en lavados vaginales para
tratar enfermedades como la leucorrea.
Para tener un sueño tranquilo y evitar el insomnio es
recomendable beber un té antes de acostarse a dormir, para ello se deben
agregar a 1 taza de agua hirviendo ½ cucharadita de flores de manzanilla ,½ cucharadita de melisa y ½ de
salvia. Dejar infundir por 7 minutos y beber tibio.
Las hojas frescas de salvia también pueden ser utilizadas
para aliviar la comezón y el dolor ocasionado por la picadura de mosquitos y
otros insectos, solo basta con ponerlas sobre la zona afectada.
No hay que olvidarse de tener siempre a mano un poquito de salvia en cualquiera de sus formatos: en hierba para preparar una infusión; en cápsula 100% natural; o en aceite esencial, para su uso externo exclusivamente.
Curiosidades
Según la medicina tradicional china se toma la salvia para aliviar los dolores post- parto.
Para tratar asma las hojas secas de salvia forman parte de una mezcla de hierbas… ¡para fumar!
Un remedio contra la peste era macerar hojas de salvia en vinagre y luego beberlo.
Precauciones
La salvia puede causar irritación en la piel en las personas sensibles, si se utiliza en exceso.
Puede provocar convulsiones en personas que padecen epilepsia.si se utiliza en grandes cantidades..
El medico debería controlar la glucemia para ajustar, si se necesario, la dosis de insulina o de los antidiabéticos orales.
Contraindicaciones
Esta contraindicada para personas en lactancia ( porque reduce la secreción lacteal),
insuficiencia renal o inestabilidad neurovegetativa por su alto contenido
en thuyona, la cual es neurotóxica y en dosis altas puede ocasionar
convulsiones.
Posee cierta capacidad abortiva, lo cual no es recomendado
para mujeres en embarazo.
Consultar a un especialista antes de tomar cualquier complemento nutricional.
Fuente: www.miherbolario.com y www.enbuenasmanos.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario