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lunes, 11 de febrero de 2013

NUTRICIÓN Y REMEDIOS NATURALES PARA LOS TRASTORNOS DEL EMBARAZO.


        Desde el punto de vista nutricional, la dieta durante la gestación debe estar orientada a cubrir las necesidades tanto de la madre, como del bebé que se está desarrollando.    
    Se trata de un periodo de grandes necesidades nutricionales, debido al crecimiento y desarrollo del feto, a la formación de estructuras maternas necesarias para la gestación (placenta, líquido amniótico) y al desarrollo de los depósitos de grasa que asegurarán las
reservas de energía necesarias para el parto y la lactancia. 
      Uno de los temas que preocupa mucho a futuras madres y a ginecólogos es el aumento de peso, que se ve favorecido por un aumento del hambre y sed de la embarazada, especialmente a partir del segundo trimestre. Depende de cuánto se pese antes de quedarse embarazada, se deberá ganar más o menos peso.
   Imaginemos una embarazada que gana 12,5 kg.  durante el embarazo, de esos kilos, unos 3.400 g corresponderían al bebé, 650 g. a la placenta, 800 g al líquido amniótico, 1680 g. al líquido extracelular (lo que normalmente llamamos “retener líquidos”), 3.345 g. a otros tejidos y grasa, 1.375 g. al crecimiento del útero y mamas y 1250 g. al aumento del volumen sanguíneo. 
     Por lo expuesto se deduce que el peso está muy repartido, por lo tanto, hay que cuidar el peso, pero sin obsesionarse.
      Las necesidades de energía NO son muy superiores a las de la dieta habitual, pues sólo se necesitan unas 250-300 kcal. más a partir del segundo trimestre, mientras que las necesidades de vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos esenciales aumentan bastante, lo que obliga a vigilar mucho lo que se come y a elegir alimentos muy nutritivos y huir de comida basura, rica en energía, pero baja en nutrientes. Por tanto, no hay que comer por dos en cantidad, pero sí en calidad nutricional.  Ojo con las dietas muy restrictivas y bajas en calorías, pues se puede producir cetosis, muy perjudicial para el bebé.


La proteína es esencial en el embarazo
    Leche y derivados lácteos.
    Legumbre de soja en sus diferentes elaboraciones; en grano, leche, tofu, tempeh, miso, proteína de soja y tamari. Son riquísimos en hierro, calcio y vitamina B.
    Frutos oleaginosos, sésamo, pipas de girasol, anacardos, cacahuetes, avellanas, piñones, nueces, almendras, etc., son alimentos ricos en proteínas de alta calidad y vitamina F (ácidos grasos esenciales)
    Ocasionalmente huevos; uno o dos huevos semanales mejor no fritos. En caso de colesterol elevado mejor prescindir de la yema y tomar sólo la clara en tortilla.

Respecto a las proteínas de origen animal


   Las proteínas se pueden obtener además de la carne y el pescado de otros alimentos como son las legumbres, sobretodo la soja que aporta los mismos aminoácidos esenciales que la carne. Cocinar una legumbre junto a un cereal (arroz con lentejas) también es una combinación proteínica de alta calidad.

   En el caso de consumir carne lo más importante sería tratar de encontrar dónde puedes adquirir carne que no haya sido tratada con hormonas ni antibióticos. Aunque te resulte más cara, puedes tratar de equilibrar el gasto comiendo carne con menos frecuencia y aumentar el resto de alimentos proteínicos.

   El pescado contiene tanto proteínas como grasas no saturadas es muy importante que esté presente tanto el pescado blanco como el azul en la dieta para embarazadas. Comer carne y pescado es fundamentalmente una cuestión de calidad y cantidad pues lo más importante de una dieta es su variedad.


Las grasas líquidas y vegetales durante el embarazo

 
   Las grasas son una fuente muy importante de obtención de calorías y aseguran el buen funcionamiento del sistema nervioso. Para absorber las llamadas vitaminas liposolubles, A, E, D y K, es imprescindible la presencia de grasas en el intestino.
   El aceite obtenido como resultado de la presión de semillas como el girasol, el sésamo, el cártamo y la soja son los más ricos en ácidos grasos poliinsaturados y vitamina F, por lo que realizan a la perfección todas las funciones metabólicas de los lípidos contribuyendo a la vez a mantener el peso y el colesterol en su sitio.

    Podemos combinar los aceites de semillas antes mencionados con nuestro estimado aceite de oliva, siempre que sean biológicos y de primera presión en frío, pues nos garantiza que no han sido obtenidos a través de disolventes químicos ni calor.
    No es conveniente abusar de grasas animales, aunque hasta tres porciones de lácteos de 85 a 170 gramos son recomendables. Del resto de grasas animales, embutidos, carnes fritas, etc. sería conveniente prescindir con el fin de evitar las molestas piernas pesadas y la formación de varices.

 
Para las embarazadas mejor cereales integrales
   Siempre que sea posible hay que intentar consumir alimentos integrales en lugar de alimentos refinados. Durante los procesos de refinado se desechan partes del alimento, con lo que se pierden nutrientes muy importantes y fibra natural.
Los cereales integrales son la forma de desayunar más energética y equilibrada en nutrientes.
 Vitaminas, minerales y oligoelementos

   Durante el embarazo es conveniente un consumo abundante de frutas crudas, verduras y hortalizas frescas que cubrirán las necesidades de catalizadores esenciales. La vitamina C requiere una especial atención pues es necesaria para la formación de colágeno. Sabemos que la fruta es la mejor fuente de vitamina C, sobretodo los kiwis, las naranjas, los limones, los pomelos, el escaramujo y la grosella negra.
   Algunas hortalizas también son grandes fuentes como es el caso del perejil y el pimiento crudo, siempre que no produzcan malestar digestivo. Para la absorción del hierro es necesaria la presencia de vitamina C, un zumo en ayunas de las frutas antes mencionadas evitará la anemia durante y después del parto.


     Se puede comer sin pelar las frutas y las verduras que se han cultivado orgánicamente, pero es mejor que pelar y lavar bien las frutas y verduras normales, puesto que para su cultivo se han empleado pesticidas. Para no perder el valor nutritivo de las verduras se recomienda cocerlas al vapor o al estilo chino.
   Las verduras de hoja verde aportan gran cantidad de ácido fólico y hierro por lo que son especialmente beneficiosas durante el embarazo. Debe estar presente en la dieta una ensalada fresca diaria. Añadir algas, la Arame, la Hiziki y la Agar-agar son una valiosa fuente de yodo, calcio, potasio y hierro, aunque por su alto contenido en sodio evítalas si hay hipertensión.
    Supernutrientes para embarazadas:


    Levadura de cerveza: complejo vitamínico B.
    Germen de trigo: vitamina E.
    Pepitas de calabaza: zinc. 

    Perejil crudo (kiwis o cítricos): vitamina C.   
    Sésamo, almendras, productos lacteos (preferentemente yogur): calcio.
    Remolacha cruda, higos, mejillones: hierro.

   (En cualquier caso todos aquellos alimentos que contengan estas vitaminas son bienvenidos)
 
Remedios naturales para los trastornos más frecuentes en el embarazo

 
   Dolores durante el embarazo, la presión con los dedos o Shiatsu es un tradicional arte de curación japonés. La técnica podría describirse como comunicación táctil. Es muy útil para reducir los dolores de espalda u otras molestias físicas como el estreñimiento y las hemorroides.

   Vómitos del embarazo, si los vómitos son frecuentes es importante reponer los líquidos perdidos mediante zumos naturales y agua con un poco de zumo de limón varias veces al día. Los medicamentos homeopáticos son fáciles de administrar y resultan completamente inofensivos para tratar los trastornos del embarazo. Es conveniente consultar tus síntomas específicos con un homeópata para que te recomiende el remedio más acertado.

 

Acidez o Pirosis Desde el tercer mes puede aparecer un reflejo gastro-esofágico que origina acidez o pirosis descrita como ”ardor” retrosternal; su incidencia es mayor en el tercer trimestre por presión del útero, ya grande, sobre el estómago. Todas estas causas producen una lentitud del vaciamiento gástrico y una relajación del cardias responsables de la sensación descrita.

Algunas recomendaciones
· Realizar comidas frecuentes y de poco volumen.
· Comer despacio.
· Evitar alimentos que pueden irritar la superficie del esófago dañada como ciertos condimentos y especias (vinagre, pimienta).
 · Prescindir de aquellos alimentos que retrasan el vaciado gástrico como bebidas alcohólicas, bebidas carbonatadas (con gas), café, té, chocolate y alimentos o preparaciones grasas (fritos, estofados o guisos grasos)
· Beber líquidos preferentemente entre las comidas principales que durante ellas.
·  Evitar la posición horizontal durante 1-2 horas después de las comidas.
· Dormir con la cama un poco inclinada.
· Caminar un poco después de las comidas, eso ayuda a que los ácidos del estómago no vayan hacia arriba.
· La abundancia de yogur en la dieta suelen mejorar el cuadro.

Estreñimiento.
El estreñimiento y las consiguientes hemorroides, son padecimientos frecuentes, especialmente en los últimos meses.



Algunos consejos para aliviarlo:
· Ingerir abundantes líquidos: al menos 1,5 litros de agua al día.
· Comenzar el día tomando un vaso de agua templada o un zumo de frutas antes de desayunar. Las bebidas tibias o calientes en ayunas favorecen el movimiento intestinal.
· Comer alimentos integrales (pan, pasta, arroz, cereales ,etc).
· Todos los vegetales tienen fibra: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y derivados. Las frutas desecadas, tienen más cantidad de fibra por unidad de peso (ciruelas pasas, higos, uvas), pero también son más concentradas en calorías.
· Si se ingiere salvado (de trigo o avena) como complemento o alternativa a la ingesta de alimentos ricos en fibra, se debería acompañar de abundantes líquidos, ya que en caso contrario, puede provocar el efecto inverso y acentuar el estreñimiento.
· Tomar diariamente yogures, pues contiene microorganismos que regulan la flora intestinal.
· Acostumbrar al organismo a evacuar a una hora fija al día.
· Realizar ejercicio de forma habitual , sin sobreesfuerzos: caminar, pasear.

Los remedios florales de Bach

 
    Son elixires obtenidos a partir de flores o plantas silvestres, formulados hacia 1930 por un médico inglés, Edward Bach. Uno de sus 38 remedios es el Rescue Remedy o Remedio Rescate, maravilloso tratamiento de emergencia ante situaciones de estrés o fatiga muy intensa.
     Durante la gestación es una buena idea tener este elixir en el bolso y tomarlo si te sientes mareada o crees que vas a desmayarte. Es muy útil para el insomnio y puede tomarse durante el parto. Para un óptimo resultado es recomendable ir tomando cuatro gotas repetidas veces durante el día.


  En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

2 comentarios:

  1. Hola Carmen!!! Te he conocido por el grupo amigos blogueros y me he venido a ver tu blog. Me ha gustado mucho esta entrada es supercompleta y muy bien explicada, me quedo como seguidora, bssss.

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